Antes de cualquier atadura hay preguntas que conviene responder. Si alguna no tiene respuesta clara, es mejor esperar. Úsalas junto con los fundamentos de seguridad.
Preguntas sobre consentimiento
- ¿Hablamos de lo que sí y lo que no? Negociar es parte de la práctica. Mira consentimiento y negociación.
- ¿Tenemos una palabra de seguridad y una señal sin palabras? Revisa palabras de seguridad.
- ¿Las dos personas están sobrias? No se practica bajo alcohol ni otras drogas.
Preguntas sobre salud
- ¿Hay alguna lesión, condición o medicamento que debamos saber? Dolor en hombros, problemas circulatorios o de respiración, entumecimiento previo o embarazo cambian lo que es seguro.
- ¿Hay límites físicos hoy? El cuerpo cambia de un día a otro.
Preguntas sobre equipo y entorno
- ¿Las tijeras de seguridad están a la mano y probadas? Lee cuerdas y equipo.
- ¿La cuerda está en buen estado y es adecuada?
- ¿El espacio es seguro, con superficie estable y sin objetos peligrosos?
Preguntas sobre la atadura
- ¿Conozco esta atadura y sé cómo liberarla rápido? Si no, no es el momento. Mira ataduras y técnicas.
- ¿Sé qué señales de alarma vigilar? Hormigueo, frío, palidez o dolor agudo son motivo para liberar. Lee prevención de lesiones.
Y después
- ¿Tenemos un plan de cuidado posterior? Mira aftercare.
¿Quieres llevarlo a la práctica?
Haz costumbre de usar los checklists de negociación y, si quieres conocer tus propios límites, haz el Kink Test.

